cristian gentile, argentina
Te encontraré al amanecer
Cuando los muelles que no existen me lleven a ninguna parte. Cuando esta isla de relámpagos sucumba ante sus mismos destellos.
Aquí he llegado sin saber siquiera, que mi alimento es la ilusión, y la sed se sacia con recuerdos.
Me sobresaltan los ojos de la luna, que observa todas mis negligencias. Es temprana, como las olas sin destino, que siempre están regresando, que siempre se están yendo.
Mis pies desnudos besan la tristeza de los médanos; a un simple tramo de mis nostalgias. Ya no estoy y sin embargo sigo vivo; me siento vivo.
Un enjambre de inquietudes avanza en mi sesgo.
Como fiel paso de polvo en medio de la espuma, perdono al adiós que me saluda desde su altar.
Es una isla que no da oportunidad de retorno ni de escape. Es un imán de subidas y descensos. Las lágrimas son mi lluvia ante los ojos crueles de la luna que se mantiene escondida, mientras aguardo que una palmera me sirva un cóctel divino o me tienda una rama que me cubra.
Está tan apagada la luz de este suelo, aún cuando detrás de los médanos tristes parece suceder una fiesta con personas que corren y ríen, que viven, que no siempre están.
Yo no cruzo esa frágil frontera; no por elección, sino por necesidad. Las oleadas rebeldes regresan por un poco de revancha frente a mis letras, a mis primeras palabras labradas en arena. La isla como pudo, me dio lugar para expresarme.
La necedad a esto me ha llevado, a suicidar uno a uno los sentimientos, a quedarme vacío de ansias y de angustias. Sigo abandonado, pero en esta parte de la tierra firme, oigo la voz etérea de mi espíritu que estaba mudo de tantos remiendos.
Te encontraré al amanecer, te dice, yo también te digo; y será en aquellos muelles que no vemos, caminando en medio de los destellos, llevándonos las huellas que otros en nuestro lugar dejarían.
No temo vivir en abandonos ni oír mentiras de las piedras.
Sólo me da miedo saber que sin importar cuántas melancolías mueran en la anécdota, arribes tarde; demasiado tarde, al total naufragio de mi alma.
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Por lobitogabriel - 29 de Septiembre, 2007, 7:35, Categoría: cuento
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